jueves, 19 de noviembre de 2009

Miirando al cielo


Es casi de noche, está oscureciendo y estoy aquí sentada en la ventana viendo las estrellas. Siempre que me preocupa algo o me pongo a pensar en ti, me gusta estar aquí. Viéndolas brillar.

¿Sabes? Cada una tiene un color diferente, cada una es distinta, única, como cada uno de nosotros. Por eso son tan especiales, por eso me gustan tanto.

Me gusta mirarlas, me releja, me gusta pasar el tiempo mirándolas. No me canso. Me pregunto tantas cosas mientras estoy así...pero no obtengo respuesta ninguna. Solo pasar el tiempo.

Siento que me iluminan, que están ahí porque saben que yo estoy sola, y así me hacen compañía. Porque saben que me gusta verlas, porque saben que me alivian. Porque saben algo más de lo que yo no sé.

Me pregunto qué estarás haciendo. ¿Estarás durmiendo ya? ¿O quizás estés despierto? Algo me dice que estás en la cama, que estás mirando al cielo, que estás navegando aún, o que quizás la estés viendo. Pero sea lo que sea que estés haciendo, sé que estás pensando en ella.

Sé que te mueres por volver a besarla, por acariciarla, por abrazarla, por oírla, por sentirla a tu lado, por estar con ella, por verla...

Sé que te pierden esos ojitos, cómo viste, cómo pinta, su nariz, su rostro...

Que te mueres por volver a acariciarla, por escucharla decir "te quiero", por rozar con las yamas de tus dedos sus pequeños labios, por besarlos, por sentir su lengua, por sentir tu corazón palpitar cada vez más deprisa, por sentir sus manos sobre las tuyas, por volver a revivir aquel momento que pasaste junto a ella mirando la Luna, las estrellas, como yo las estoy mirando ahora mismo.

Mírate, ¿qué te pasó? ¿Qué sentiste? ¿La amas verdad? Sientes que cada día que pase la vas a recordar siempre, la vas a querer besar, llamar, escuchar su voz, vas a querer estar a su lado, a revivir aquel día tan intenso que viviste junto a ella, aquel día que jamás vas a poder olvidar. Que por mucho que pase, por mucho daño que te haga o por mucho que juegue contigo, vas a amarla, vas a quererla, y vas a odiarla, a odiarla porque la amas.

Sí, es cierto lo que ves, es cierto lo que piensas, es cierto lo que sientes... Esa gota de agua que se desliza por tu rostro suavemente hacia tu boca, es una lágrima, pero tranquilo, que no es una lágrima más, sino que es especial, una lágrima de amor.

¿Qué, estás enamorado eh? ¡Jaja! Tranquilo, que eso no es nada malo. Al contrario, es algo maravilloso. Querer a una persona tanto, amar a una persona tanto, tanto como para dejar que juegue contigo una y otra vez...dejar que te haga daño las veces que quiera...estar ahí siempre y cuando te necesite, saber que ama a otra persona, o que al menos, está con otra persona mientras piensa en ti, saber que esté con quien esté, tú eres la persona que amará siempre, que jamás podrá olvidar, luchar y luchar por volverla a ver, dejarla que siga jugando contigo...todo eso, todo eso se llama amor, y todo eso se hace, así se actúa cuando estás enamorado.

Quieres luchar por ella, sé que quieres hacerlo, y sé que lo harás. Sé que dejarás que siempre y cuando ella quiera jugar, juegue contigo. Sé que la volverás a esperar. Sé que volverás a pensar en ella una y otra vez. Sé que cuando te levantes cada día, cuando comas, cuando cenes, cuando te acuestes, sé que estará en tu mente.

Y todo esto lo sé porque yo también lo he sentido, porque mientras que tú estás pensando en ella una y otra vez, yo lo estoy haciendo en ti. Porque sé que tú también jugarás conmigo cuando ella no te haga caso, sé que vendrás a mi, sé que me hablarás, sé que me querrás contar todo lo que sientes, todo lo que piensas, todo lo que quieres hacer, y sé que yo te dejaré. Quiero dejarte, quiero decirte que te quiero, que te apoyo en todo lo que decidas, que te sigo a donde vayas, que por mucho que te caigas aquí estaré yo para levantarte, aquí estaré yo para cualquier cosa que necesites, como si eso es cualquier tontería, me da igual, me da exactamente lo mismo. Quiero que me llames, quiero que me hables de ella, quiero que me digas cómo estás, qué has decidido hacer, que tal has pasado el día. Quiero que me digas, que la vas a volver a llamar, que vas a dejar que juegue contigo. Quiero oírte decir "la quiero", quiero ver tus ojos iluminados por su nombre, por su presencia, por tus recuerdos junto a ella, por la pasión de volver a repetir aquel mágico momento. Quiero volverte oír hablarme de ella siempre, siempre y cuando tú quieras. Quiero....tantas cosas quiero....

Tantas cosas quiero....Y es que...te quiero tanto...que sólo me importa verte feliz.

Quiero que seas feliz, quiero verte feliz.

Si en verdad es ella la persona a la que quieres tanto, si en verdad vas a hacer todo lo que yo pienso que vas a hacer, adelante, sigue a tu corazón y él te guiará.

Sólo espero que nunca te olvides de mí, de aquella a la que llamas tu amiga, a la que siempre te apoyará en todo tu camino, con la que siempre podrás contar tantas veces como quieras, a la que siempre estará ahí sea para lo que sea y para lo que necesites, con la que un día, te llegaste a sentir especial.

¿Sabes? Sigo mirando al cielo, y siguen estando ahí, aunque se han movido un poco...y es que es normal...me siento tan a gusto, me he sentido tan bien aquí, pensando en ti y pensando en lo que estarás pensando que el tiempo ha pasado en un momento. Pero ellas siguen ahí, sin haberme dejado sola. Sólo le pido a las estrellas, que te guíen, y que como ellas estarán siempre contigo, sé que nunca te dejarán solo. Sé que a ti también te cuidarán, te protegerán, te concederán deseos, te darán tu felicidad.

No hay comentarios: